Jacqueline Salah Alamo, nació en un otoño del hemisferio sur, en la capital del país más austral del mundo, en Santiago de Chile.

Su nacimiento fue muy esperado ya que iba a ser la primera hija, nieta y sobrina de una joven familia llegada de un pueblito de Palestina llamado Beit Jala, la cual en ese momento vivía toda reunida en la casa paterna.

Su infancia, por lo tanto, fue muy feliz en torno a esa gran familia. Desde su época escolar ella destacó en lo artístico, demostrando desde entonces que su camino ya estaba claro.

Al salir del colegio estudió publicidad, creyendo que de esa manera encontraría la mezcla de arte con lo social, lo cual luego de algún tiempo se dio cuenta que no era lo que realmente encontraría en esta profesión.

Fue así como inició una larga búsqueda, llegando finalmente a su gran pasión, la pintura.